PARTICIPACIÓN COMUNITARIA Y SALUD
Dixis
Figueroa Pedraza
Departamento
de Nutrición. Universidad Federal de Pernambuco (Brasil)
E-mail: dixisnut@plopmail.com
Introducción
El
concepto de participación comunitaria en los asuntos
que afectan a la supervivencia de la comunidad es tan antiguo
como la historia humana y como una expresión del
movimiento continuo que es parte de la vida comunitaria
cotidiana, es a su vez una parte esencial de todas las sociedades
humanas.(1)
Sin
embargo, la idea de que este proceso lo pueden promover
agentes ajenos a la comunidad es un concepto relativamente
moderno. En la década de los años 1950 se
comenzó a aplicar esta idea como desarrollo de las
comunidades o promoción rural, para introducir nuevas
tecnologías y mejorar la calidad de la vida. Estos
programas tuvieron por meta organizar y movilizar a las
comunidades para ir en pos de objetivos determinados fuera
de la comunidad, basados en que las comunidades acogerían
las ideas, las innovaciones y las prioridades sugeridas
por profesionales de la salud y del desarrollo. También
se asumió que la comunidad carecía de antecedentes
o de la estructura necesaria para movilizar sus propios
recursos, por lo que correspondió al organismo de
salud o desarrollo organizar la comunidad. Cuando inevitablemente
se encontró resistencia, se hizo un esfuerzo por
encontrar y convencer a las personalidades locales para
de este modo movilizar a la comunidad de una manera más
eficaz. Sin embargo, para fines de la década de los
60 ya era obvio que el método adoptado para el desarrollo
de las comunidades no estaba produciendo los resultados
esperados. (2,3)
En
la década de los años 1970 se introdujeron
nuevas estrategias para la organización y desarrollo
completo e integral de las comunidades, pero aunque tuvieron
resultados en algunos sectores, no se ha podido lograr la
participación generalizada y sostenida de las comunidades
en materias de salud. (4)
Varios
factores han influido en esta situación, entre ellos
la poca comprensión de que es lo que debe incluir
la participación en la salud. En lugar de promover
la participación, esos modelos son, manipulados,
en el sentido de que tratan que la comunidad colabore en
actividades en las que no tuvo nada que ver cuando se decidió
iniciarlas, o bien autoritarios, ya que dan por hecho a
un usuario pasivo que esta agradecido de la atención
que está recibiendo, y que la considera mas como
un favor que como un derecho. Muy pocas veces la participación
comunitaria ha sido definida y puesta en práctica
como la participación en las decisiones sobre políticas,
prioridades y servicios de salud. (5)
La
participación social significa que todos los actores
sociales de una comunidad toman parte en las deliberaciones
y decisiones sobre cualquier problema que afecta a la comunidad
incluyendo las decisiones sobre necesidades y prioridades,
la asunción de las responsabilidades y obligaciones
para la formulación de planes y adopción de
medidas y evaluar los resultados. (6,7)
Se
puede definir la participación comunitaria como el
proceso mediante el cual los individuos se transforman de
acuerdo a sus propias necesidades y las de su comunidad,
adquiriendo un sentido de responsabilidad con respecto a
su propio bienestar y el del grupo, contribuyendo conscientemente
y constructivamente en el proceso de desarrollo. (8)
En
última instancia se busca llegar al momento en que
la participación social quede establecida como cultura,
es decir, como fundamento de las formas de relación,
producción, creación, y reproducción
de la sociedad, establecida a todo nivel al ser interiorizada
por individuos y actores sociales como una manera "normal"
de relacionarse.
En
el contexto actual hay que asumir la participación
social en un sentido amplio ya que tiene que ver con las
relaciones sociales, con la producción y usufructo
de la cultura, y por ello con las relaciones de poder. Por
esto estudiar y promover la participación social,
parte de asumir que hay quienes no participan o quienes
no lo hace de una manera suficiente. Esto justifica impulsar
procesos de participación social en la lógica
del desarrollo comprendido en relación con una visión
de bienestar definido por la propia comunidad (la salud
incluida). La intencionalidad de la participación
social se comprende así, necesariamente, en su propósito
de transformar las relaciones sociales y socializar la cultura.
(9,10,11,12)
Participación
y salud.
El
servicio de salud, junto a la educación, son servicios
a brindar y garantizar en las comunidades para satisfacer
el desarrollo social de la población, pero por lo
general han sido implantados por personas o instituciones
que no conocen y/o no tienen relaciones con la comunidad,
lo cual puede llevar a que estos servicios no tengan aceptación
y no cumplan sus objetivos ya que la población al
no intervenir en ello le resta efectividad a los esfuerzos
que se hagan por garantizar la educación y la salud
de los habitantes. Por esto la comunidad debe jugar un rol
activo de autogestión, participación, responsabilidad
e iniciativa en la solución de sus problemas de salud
y el alcance de los objetivos, el desarrollo de la comunidad
y con ello el desarrollo social. (13)
Con
relación a esto la OMS plantea "La insistencia
en que la gente debe hacerse responsable de su propia salud
es un aspecto importante del desarrollo individual y colectivo.
Con alta frecuencia se considera que un sistema eficaz de
atención primaria es un servicio más eficiente,
humano y útil; facilita un producto, la salud, que
en realidad la gente debería alcanzar por sí
misma. En lo posible la salud nunca debe "darse"
o "facilitarse" a la población. Por el
contrario, se debe ayudar a la gente a participar consciente
y activamente en el logro y la promoción de su propia
salud".(14)
El
sector salud se ve afectado por la situación actual
de la región de Las Américas y por su estructura
tradicional de funcionamiento, expresada casi exclusivamente
a través de una atención médica curativa
mas que a la salud lo que lo ha llevado a la incapacidad
de proveer coberturas adecuadas y servicios de calidad aceptables.
Esta situación ha creado en el sector salud la necesidad
histórica de que se involucre en el liderazgo y promoción
de procesos sociales amplios, de concertación para
el desarrollo e impulso de la salud. Así podremos
adecuarnos al hecho de tratar la salud como bienestar físico,
mental y social y no simplemente como forma de vida sana
por lo que para lograrla hay que ser capaz de identificar
y realizar aspiraciones, de satisfacer necesidades y de
adaptarse al medio ambiente y tienen que existir condiciones
y requisitos tan indispensables como la paz, la educación,
la renta, un ecosistema estable, la justicia social y la
equidad; esto hace ver la salud con sus tres determinantes
fundamentales; el medio ambiente, los estilos de vida y
la organización de los servicios de salud. (15,16)
Intentar
comprender al sector salud frente al problema de la participación
social, debe servir para proponerle una posición
viable frente a la misma, con el fin de contribuir a orientar
sus actividades. Al no definirse una posición clara
en este sentido, la evaluación de la participación
social tiende a limitarse a presentar tipologías
sobre acciones con participación en grados que van
de la pasividad a la actividad.
Para
lograr lo anteriormente expuesto, es decir, para que la
comunidad pueda desempeñar un papel verdaderamente
activo y consciente con relación a su salud es necesario
conocer profundamente estos procesos, sus particularidades
y determinantes y los elementos que en él intervienen.
(17, 18)
Para
comprender los elementos que intervienen en la salud y que
reflejan el papel que puede desempeñar la comunidad
en estos se hace necesario desentrañar la salud desde
todos sus puntos de vista. (Salud como estado de bienestar
físico, mental y social). Para esto consideramos
cuatro niveles determinantes de la salud:
Nivel
1: Funcionamiento biológico.
El
organismo necesita, para ser saludable, determinadas disposiciones
orgánicas y funcionales para la adquisición
de experiencias, su procesamiento y análisis, a la
producción de conocimientos propios, personalizados
en relación con la educación y al funcionamiento
del organismo, al estado general de salud.
Nivel
2: Condiciones internas del sujeto que influyen en la salud.
-
Procesos psíquicos cognoscitivos: Atención,
memoria, pensamiento, capacidad de trabajo intelectual,
reflejan además el estado funcional del sistema nervioso.
-
Estados psíquicos- emocionales que son el reflejo
de la relación del hombre consigo mismo y con el
medio, con relación a sus necesidades: Estrés,
ansiedad, depresión, ira, etc.
-
Formaciones psicológicas complejas y síntesis
reguladoras de la personalidad que ocupan lugar central
en las posibilidades de educación y salud y la vulnerabilidad
al estrés: Personalidad como nivel integrador y más
complejo de la psiquis.
Nivel
3: Relaciones sujeto- sujeto.
Estudio
de la comunicación y relaciones interpersonales.
-
En la familia u hogar: Relaciones de pareja, padre- hijo,
hermanos.
-
En la escuela o trabajo: Relaciones profesor- alumno, alumno-
alumno, dirigente- subordinado, entre compañeros,
con las organizaciones estudiantiles o laborales.
-
En la comunidad (apoyo social): Relaciones con los vecinos,
con amigos y grupos informales, con las organizaciones e
instituciones.
Nivel
4: Relaciones hombre- medio.
Estudios
de las influencias de la sociedad en general (Condiciones
materiales de trabajo, opciones de empleo, tiempo libre;
relación sociedad- individuo; exigencias y posibilidades
que plantea la sociedad, posición del individuo,
autopercepción social, etc.). Relacionado con la
calidad de vida. (19,20,21)
El
nivel 2 es el determinante más importante en la participación
de la comunidad en los problemas de salud y se expresa a
través de los principales determinantes de la participación
en los problemas de salud (personalidad - sujeto), están
estrechamente relacionados y son los recursos psicológicos
fundamentales del hombre para enfrentar el estrés,
las contradicciones y los conflictos y así las enfermedades:
-
Capacidad de anticipación.
-
Capacidad de organizar la vida.
La
capacidad de anticipación representa la capacidad
personal de actuar y tomar decisiones en relación
con el futuro y así de influir en su propia formación
y desarrollo, lo cual depende de la personalidad que es
resultado de la comunidad, de la educación y formación.
Es un factor importante en la autorregulación del
comportamiento que permite enfrentar efectivamente las contradicciones,
conflictos y dificultades manteniendo su autodeterminación
en los objetivos planteados en la vida y así más
fuertes para enfrentar estadios emocionales negativos (estrés,
ansiedad, depresión, etc.) que pueden provocar pasividad,
evasión, alcoholismo, disminución de la resistencia
a agentes nocivos y por tanto mayor vulnerabilidad a las
enfermedades.
La
capacidad de organizar la vida representa la síntesis
reguladora de la personalidad orientada a la autorregulación
en el presente que está compuesta por el estilo de
vida, la reflexión personal, la posición
activa o pasiva a los problemas y sus soluciones
y el sentido ante la vida. (22,23)
Así
como es necesario tener una visión del contexto y
dinámica globales para comprender la participación
social, es también necesario comprenderla en su relación
con el sector salud, ubicándola dentro del contexto
y dinámicas globales que le sirven como marco de
referencia particular, es decir, frente a la salud pública.
(24,25)
Las
acciones de salud pública se pueden concebir como
acciones orientadas a las personas (estrategias de intervención
individual) que comprende la curación y rehabilitación
es decir actúa sobre los estilos de vida, y como
acciones poblacionales (estrategias de intervención
poblacional) donde el objeto de evaluación es la
población como un todo, dentro de este último
término podemos ubicar la prevención que se
dirige a grupos al actuar sobre las condiciones de vida
y la promoción que es la fase más amplia y
deseada al estar dirigida a la sociedad y actuar sobre el
modo de vida. (26,27)
Una
forma de aproximar la ubicación actual del sector
salud frente a la participación social, es observando
las estrategias fundamentales del sector y su posición
frente a aquella:
1-
Recuperación: Constituye tradicionalmente el quehacer
fundamental del sector. La participación de las personas
aquí se basa en reacciones individuales expresadas
en solicitud de servicios ofrecidos por profesionales. Este
tipo de actividad tiende por su naturaleza, a estimular
una visión individualizada de la salud y a promover
una actitud dependiente (usuarios de servicios) por parte
de los individuos.
2-
Prevención de la enfermedad: Esta ha enfrentado históricamente
algunas dificultades en lo que se refiere a su enfoque en
relación con la participación social. Por
una parte, la sociedad ha desarrollado una noción
inmediatista de la salud, orientada hacia la consecución
de beneficios inmediatos palpables.
Por
otra parte, los alcances de la estrategia se han visto limitados
por el énfasis puesto en transmitir cierto tipo de
información a veces compleja y técnica acerca
de enfermedades que pueden llegar a atemorizar a la población,
lo cual no solamente es inadecuado en cuanto a la intención
de cambiar las conductas sociales sino que además
al orientarse de esta forma tienden a ir en contra de la
participación social, pues generan dependencia y
no consiguen aumentar la capacidad de la comunidad para
tomar decisiones fundamentadas y conscientes frente a su
propia visión de salud.
3-
Promoción de salud: es la más reciente de
las estrategias, constituye en lo concreto, la necesidad
que siente el sector de actuar de manera articulada con
los demás actores sociales en contextos amplios,
superando su restricción tradicional respecto de
la atención a la enfermedad, al orientarse hacia
el conjunto de acciones sociales para el desarrollo de la
salud. (28,29,30)
Es
evidente que esta estrategia depende para lograr sus objetivos
de construir el ideal de salud que persiga una determinada
sociedad, reconociendo que aquel no puede darse en todos
los contextos de la misma forma, pues depende de los procesos
sociales en sus múltiples expresiones, del contexto
político, de las coyunturas particulares existentes
y de la diversidad de relaciones entre actores sociales
específicos. Desde este punto de vista, la estrategia
de promoción de salud, es en esencia, participativa.
Pero
cuando se piensa en participación social en salud,
se tiende a reducir a dimensiones pequeñas (localidades,
grupos, personas, actividades específicas) obviando
su relación con las estrategias del sector salud
como un todo.
Parece
importante establecer la relación entre la participación
social y diferentes concepciones de Salud Pública
existentes:
-
Salud Pública como campo de conocimiento experto,
objeto de práctica de una profesión específica.
-
Salud Pública como ejercicio y responsabilidad del
Estado, es decir, como actividad de gobierno.
-
Salud Pública como esfuerzo global de la sociedad
para realizar (comprender y satisfacer) sus ideales de salud,
lo cual incluye las dos concepciones anteriores.(31)
Bajo
esta última concepción es que se concibe la
relación entre participación social y el desarrollo
de la salud. Es decir para el logro de la salud se requiere
de la participación activa lo cual implica:
1.
La elaboración de una política sana (Voluntad
Política) cuyos componentes principales son la legislación,
medidas fiscales, sistema tributario y cambios organizativos.
2.
Creación de ambientes favorables que permita el apoyo
recíproco de los integrantes de la comunidad, protección
de la comunidad, protección del medio ambiente y
trabajo y ocio como fuente de salud.
3.
Desarrollo de aptitudes personales con información,
educación, perfeccionamiento de aptitudes personales,
etc. para el logro del bienestar físico, mental y
social.
4.
Reorientación de los servicios de salud que significa
no sólo la prestación de servicios curativos,
de rehabilitación y preventivos sino además
favorecer en la comunidad la necesidad de una vida sana,
trabajar en conjunto con otros sectores y la necesidad de
cambios en la educación y formación de recursos
humanos.
5.
Reforzamiento de la acción comunitaria que pretende
la participación efectiva y concreta de la comunidad
en la determinación de prioridades, en la toma de
decisiones y en la elaboración y puesta en marcha
de un plan de acción. La participación tiene
que ser comunitaria, intersectorial y multidisciplinaria
que permita la descentralización de recursos, se
debe potenciar la acción de grupos sociales y el
cambio en las condiciones sociales de la salud mediante
la movilización colectiva. (32,33)
Conclusiones
La
participación comunitaria es imprescindible para
conseguir mejoras en la salud de aquellas personas vinculadas
en ese proceso.
Se
hace necesario el conocimiento de los aspectos fundamentales
que están vinculados con la participación
comunitaria para permitir que esta sea efectiva y cumpla
sus objetivos.
Estudiar
y concientizar la salud como estado de bienestar físico,
mental y social nos permite comprender los elementos que
en ella intervienen, el papel que la comunidad puede desempeñar
en esta y dar explicaciones al fenómeno de la participación
comunitaria.
Son
cuatro los niveles determinantes de la salud, siendo las
condiciones internas del sujeto el determinante más
importante en la participación de la comunidad en
los problemas de salud; este se expresa a través
de la relación personalidad sujeto.
También
es importante conocer las estrategias fundamentales del
sector salud, su posición frente a la participación
y la relación de esta con diferentes concepciones
de Salud Pública para explicar el proceso de participación
comunitaria y el desarrollo de la salud.
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